Cómo fomentar el espíritu de equipo

fomentar espíritu de equipo

Un buen equipo de trabajo, unido, motivado y enfocado a los mismos objetivos es uno de los mejores valores con los que puede contar una empresa. Si el equipo es un gran equipo, todo son ventajas. Pero, llegar a tener ese equipo y además, mantenerlo, no es tarea fácil y ni mucho menos, algo que venga dado solo. Los grandes equipos de trabajo hay que construirlos (Team Building) y sobre todo, dedicarle energía y recursos para crear una visión común y fomentar el espíritu de equipo para mantenerlo en condiciones óptimas de rendimiento.

¿Qué es el espíritu de equipo?

El espíritu de equipo no es ser parte de un equipo de trabajo o estar en uno. El espíritu de equipo tampoco nace por el simple hecho de haber creado un equipo. Hace referencia a las emociones que los integrantes sienten al formar parte de ese equipo, a la conciencia sobre el conjunto de valores que comparten y que los identifican como equipo.

El espíritu de equipo apela a ese sentimiento de pertenencia, de participación y de sentirnos parte de ese grupo. Ese sentimiento de equipo tiene un efecto muy positivo y motivante, ya que es el motor, la fuerza y el impulso para ir hacia adelante, con compromiso y alineados con el objetivo.

El espíritu de equipo parte de la base de que la responsabilidad en los resultados es compartida, de tal manera que los éxitos y los fracasos son fruto del esfuerzo o del no-acierto de todo el equipo.

Este mismo sentimiento nos permite permanecer unidos ante la adversidad y las dificultades, haciéndonos más fuertes a nivel emocional, ya que nos hace resistentes a la frustración y nos permite desarrollar la resiliencia, que es la capacidad para recuperarnos de los reveses y de las situaciones traumáticas.

espiritu_equipoPor eso es fundamental que tanto la empresa para la que trabajamos como nosotros mismos, creemos y fomentemos un ambiente saludable y proclive a generar un espíritu de equipo positivo.

El espíritu de equipo se asienta sobre unas relaciones basadas en la confianza y el respeto. Se alimenta de todo aquello que nos une, lo que compartimos, y donde la diferencia, lejos de ser fuente de conflicto, añade valor y nos hace más competitivos.

Trabajar y fomentar el espíritu de equipo

Trabajar y fomentar el espíritu de equipo es un trabajo de todos. Pero no sólo un trabajo sino por supuesto, también una responsabilidad. Todos deberíamos trabajar para aportar a la creación del espíritu de equipo.

Saber trabajar en equipo es una destreza que las empresas valoran muy positivamente. Trabajar en equipo no es fácil. Cada uno tiene sus objetivos, formas de hacer las cosas, ideas, niveles de profesionalidad, experiencia y necesidades. Sin embargo, las empresas buscan personas que se integren de forma eficaz en los equipos de trabajo, aportando valor y contribuyendo a que el equipo crezca y se fortalezca.

Por su parte, las empresas que quieren conseguir que los profesionales se integren eficazmente en los equipos de trabajo, deben tener claro que fomentar y desarrollar el espíritu de equipo forma parte de la cultura empresarial, es decir, todos los procesos de trabajo tienen que estar impregnados de una cultura que fomenta el sentimiento de pertenencia, que motiva, une y cohesiona.

Tácticas y técnicas para fomentar el espíritu de equipo

Pero, ¿cómo se puede trabajar y fomentar el espíritu de equipo? Como todo… ¡Trabajándolo! Y el ingrediente fundamental que debe llevar todo es siempre… Ilusión y constancia. Mantener al equipo motivado no viene solo, nada se mantiene por arte de magia. El espíritu de equipo tampoco.

Porque el día a día puede llegar a ser agotador. Porque la desmotivación aparece por cansancio, porque las cosas no salgan bien, porque no encontremos la solución a eso que necesitamos en ese momento… por muchísimas cosas, el desaliento llega, pero lo que debemos trabajar es no permitir que se apodere de nosotros. Para eso hay tácticas y técnicas que nos pueden ayudar mucho.

ALTO RENDIMIENTO EN EQUIPO
  • Todo empieza por uno mismo

No podemos esperar que todo funcione sin solo los demás los que ponen de su parte y trabajan para que todo vaya de forma armoniosa.

Todo empieza por uno mismo y si quieres que todo funcione bien, empieza por ti. Trabaja tu motivación, tu productividad, tu compromiso, y sobre todo, tu capacidad de escucha y empatía.

Toma conciencia sobre la confianza que tienes en ti mismo y en cómo te relacionas con los demás. Es básico para poder aceptar las críticas y también los aportes de los otros.

  • Generar un buen ambiente de trabajo.

Sin esto, olvídate de tener y formar parte de un buen grupo. El ambiente de trabajo es fundamental para ir motivado a la oficina o allí donde sea que trabajéis. No se puede ser feliz en el trabajo si el ambiente no es bueno, si no disfrutáis con lo que hacéis y si no os sentís cómodos para poder compartir vuestras ideas, iniciativas e incluso, sentimientos.

No te sientas ofendido por todo. Déjate aconsejar y mira lo que ofrecen los demás como una oportunidad de crecimiento conjunto y propio.

  • Dinámicas de grupo.

Y por último, apostad por dinámicas de grupo que a estas alturas ya están más que probadas como exitosas. Los métodos y técnicas de Team Building ayudan a generar lazos sólidos entre los integrantes de los equipos de trabajo.

construir equipos de trabajoUna jornada de Team Building, un día en plena naturaleza, alejados del entorno habitual de trabajo es garantía de reconstrucción de un equipo de trabajo y sobre todo, la mejor ayuda para fomentar ese espíritu de equipo. En Amazonia Team Factory estamos especializados en generar dinámicas de grupo. Los resultados son inmediatos y podemos trabajar sobre las necesidades y objetivos de cada equipo.

Hasta la próxima!

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