QUÉ ES LA RESILIENCIA

resilicienciaResilencia. Una destreza que últimamente está de moda en el sector empresarial por sus beneficios. Oímos hablar de los equipos de trabajo resilientes, el líder resiliente, la empresa resiliente,...

Resiliencia significa "la capacidad de adaptación positiva a las situaciones difíciles", y esto engloba nuestra vida entera, no sólo la esfera profesional.

La resiliencia no es una característica que las personas tienen o no tienen. Todos demostramos resiliencia en mayor o menor medida: cuando vivimos una situación traumática o de pérdida, el ser humano tiene programado en su ADN la capacidad para reconstruir su vida. La famosa frase de "caerse y volverse a levantar"... Aún siendo un comportamiento ordinario, lo que es cierto es que hay personas que demuestran una fuerza extraordinaria para afrontar y recuperarse de las situaciones adversas de la vida. A ésa es la resiliencia a la que nos referimos, la que incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.

Qué es Resiliencia

La vida trae momentos fantásticos, que nos colman de alegría y felicidad, pero también, de los que no nos gustan y que a veces, nos embarcan en travesías dolorosas. La capacidad para reponerse de ellas e incluso, de saber sacar un rédito positivo es lo que se conoce como Resiliencia.

Resiliencia es esa capacidad humana de “superar las circunstancias traumáticas”. ¿Qué es una circunstancia traumática? Cualquiera que te cause dolor o sufrimiento, que puede ir desde el dolor normal que puede ocasionar un “revés de la vida”, hasta un sufrimiento profundo del que realmente consideremos que "no vamos a poder salir”.

Según Boris Cyrulnik, uno de los referentes mundiales en resiliencia, la definición del término no puede ser más sencilla: “un nuevo desarrollo después de un trauma”. ¿De quién depende ese nuevo comienzo? De nosotros mismos y de nuestra elección. En este sentido, nos gusta mucho cómo entienden los budistas "el dolor y el sufrimiento". Ellos dicen que el dolor es inevitable: si te cortas, dolerá; si pierdes a un ser querido, dolerá; si te quedas sin trabajo, dolerá. Pero el sufrimiento es otra cosa: es un constructo psicológico que refleja a un "mini-yo" que prolonga el dolor porque no consigue adaptarse a las circunstancias.

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Todo, en realidad, depende de nosotros mismos, y es que la vida es una sucesión de acontecimientos que debemos aprender a gestionar de la mejor manera posible para no convertir el dolor en sufrimiento.

La resiliencia es una destreza que se puede entrenar y poner en práctica en cualquier circunstancia o ámbito de nuestra vida. Lo realmente complicado es descubrir qué condiciones la permiten: la seguridad, la recuperación, las relaciones y la cultura. Hay que unirlo todo para conseguir tener buena resiliencia.

Características de las personas resilientes

Las personas resilientes poseen unas características específicas en cuanto a su forma de manejarse en la vida, de relacionarse con los demás y de gestionar las situaciones:

  •  Tienen una visión positiva de sí mismos, lo que les hace tener confianza en sus capacidades y habilidades.
  •  Desarrollan mayor capacidad para elaborar planes realistas-optimistas y llevarlos a cabo, porque son conscientes de lo que necesitan para alcanzar los objetivos.
  •  Gestionan mejor las emociones, los sentimientos e impulsos, y así, pueden mantener una actitud templada y centrada ante las situaciones difíciles.
  •  Muestran buenas habilidades para la comunicación, sobre todo, comunicación emocional, que les habilita para establecer relaciones empáticas, basadas en el respeto y en la confianza.
  •  Son brillantes cuando tienen que resolver problemas, por supuesto, porque esa misma actitud que les impulsa a salir adelante, les lleva a explorar todas las soluciones posibles, incluso, las más insospechadas.
  •  Son menos dependientes de las circunstancias y de las cosas que pasan, desarrollando mayor capacidad para mantener un criterio más independiente.

Cómo desarrollar la Resiliencia

La resiliencia podemos trabajarla para hacernos más fuertes; para aumentar nuestro rendimiento en el trabajo y para transformarnos en la persona que nos gustaría ser.

Establecer relaciones sólidas y duraderas—Tener buenas relaciones y sentir que tienes apoyo es importante para desarrollar la resiliencia. Las buenas relaciones son aquellas que nos aportan seguridad y confianza, necesarias para sentirnos confortables y respaldados cuando afrontamos las dificultades. Invertir nuestro tiempo y recursos en hacer crecer esas relaciones es una forma también que contar con un rédito emocional positivo ante la adversidad.

Vivir las crisis como una oportunidad para crecer—Ser resiliente no significa que no duelan las cosas o no experimentar un “momento de rotura interior”. Ser resiliente es saber continuar y salir fortalecido. No podemos evitar que las cosas pasen, pero sí podemos cambiar cómo reaccionamos ante ellas. Y cambiar nuestra reacción es un trabajo personal de introspección que pasa por tomar conciencia y cambiar de actitud. Las crisis no son más que eso, un cambio de estado que si lo superamos, nos permite crecer y ser una mejor versión de nosotros mismos.

Cualidades gran líder resiliencia

Aceptar los cambios es la clave para ser resilientes—Hay ciertas circunstancias en la vida sobre las que no tenemos ninguna capacidad de influencia. Y es posible que como resultado de una situación adversa no nos sea posible alcanzar nuestras metas. Si aprendemos a aceptar las circunstancias que no podemos cambiar y nos enfocamos en lo que sí tenemos la capacidad de modificar (p.e., nuestra actitud, o cómo nos tomamos las cosas) nos ayudará a ser una persona resiliente.

Tomar decisiones y avanzar hacia tus objetivosEs imposible crecer y evolucionar si no tomamos decisiones. Tomar decisiones nos dará la sensación de que gestionamos las situaciones, mientras que tener una actitud pasiva, ignorando los problemas y tensiones, nos dará la sensación de no manejar el timón de nuestro barco y de ir a la deriva. Y conseguimos avanzar cuando nos enfocamos en todo lo que SÍ podemos lograr.

Cultivar la confianza y la visión positiva de uno mismo—Construimos resiliencia cuando confiamos en nosotros, en nuestras capacidades y en nuestro instinto para superar las situaciones. Si el diálogo que mantienes contigo mismo no es amable, muy probablemente conseguirás tener una baja autoestima y la visión que tendrás de ti mismo será pobre. Sin embargo, no juzgarte y entender que haces lo que puedes en cada momento, fortalecerá la visión que tienes de ti mismo, y te hará creer que eres capaz de superar las situaciones difíciles.

Construirse a sí mismo a base de autoconocimiento y experiencia—El ser humano olvida el sufrimiento o lo que nos hizo sufrir, pero no podemos olvidar que fuimos capaces de salir de esa situación gracias a nuestro esfuerzo. Y a veces, como resultado de la lucha contra la adversidad, las personas pueden aprender algo (o mucho) sobre sí mismas. La experiencia nos tiene que servir no sólo para aprender, sino también para conocernos, saber cómo reaccionamos cuando nos pasa lo que nos pasa. El autoconocimiento es duro, es intenso y a veces, doloroso, pero literalmente, es apasionante y nos da claves únicas para afrontar la adversidad (ser resilientes).

Mantener la mente con perspectiva y con cierta distancia emocional—Cuando el cerebro límbico (el de las emociones) entra en juego, podemos sufrir lo que llamamos "un secuestro emocional". Y con la mente poco clara, turbada por las emociones negativas, no podremos mantener la perspectiva de la situación ni tomar buenas decisiones. Entrenar la mente para permanecer en calma incluso en los peores momentos es posible gracias al Mindfulness, ya que conseguiremos tener una mente más clara, centrada y focalizada en lo importante.

Cuida de ti y presta atención a tus necesidades—Practicar ejercicio, comer bien, prestar atención a tus necesidades tanto físicas como psicológicas te ayudan a conectarte contigo mismo y con tus capacidades. No te abandones!

Ser resiliente es posible si lo trabajamos. La vida generará situaciones dolorosas, pero lo importante es cómo nos comportamos ante ellas. Ayúdate de profesionales que puedan escucharte y darte el soporte necesario. En Amazonia Team Factory estamos enfocados en trabajar con los equipos desde una perspectiva holística, porque consideramos que difícilmente se pueden separar al individuo del profesional. Nuestros programas de Team Building facilitan que los equipos adquieran destrezas fundamentales como la resiliencia, que les ayudará a superar los momentos de dificultad con el equipo y a salir fortalecidos de la experiencia.

Hasta la próxima!

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