Gestión de estrés y Alto Rendimiento

alto rendimiento y estresEL ESTRÉS CONTEMPORÁNEO

Nuestra cultura occidental ha basado siempre la búsqueda de nuestro bienestar en el “Tener”. Se supone que somos más felices si tenemos una buena casa, un buen coche, si nos podemos permitir unas vacaciones de ensueño, o cambiar de teléfono móvil cada año para tener uno de última generación. Pero, ¿cuánto dura el bienestar o la felicidad de tener un móvil nuevo? No mucho, verdad? Y al final, nos vemos abocados a fijar una nueva meta, a embarcarnos en la búsqueda de un nuevo objeto de deseo que colme nuestras expectativas, y que nos vuelva a hacer felices...  por un ratito.

Os voy a dar algunos datos objetivos: según la Organización Mundial de la Salud, son actualmente, los factores de estrés los que más influyen en la aparición de enfermedades crónicas en el mundo. Otro dato, quizá más escalofriante: en 2020, la depresión por trastornos de estrés crónico será la 2ª causa de invalidez laboral en el mundo occidental. Para esa misma fecha (esto parece una profecía de Nostra Damus), el 70 % de la población mundial habrá sufrido, en mayor o menor medida, episodios de enfermedad relacionados con estos trastornos mentales. ¿Somos realmente conscientes de lo que esto significa?

EL ESTRÉS EN EL TRABAJO

El estrés es uno de los factores de riesgo más acusados en los entornos laborales. Cuando hay estrés, desaparece la motivación, aumenta la frustración, el desánimo y todo se torna cuanto menos, complicado. El estrés es “la enfermedad” que más se extiende y de manera más rápida en el mundo occidental.

El cerebro es un detector de amenazas. Cada vez que detecte algo que pueda resultar amenazante, desencadena todos los procesos fisiológicos que hemos visto, y segrega hormonas del estrés (cortisol) para darnos la energía necesaria para responder.

Y es que nuestro cerebro no está para buscar la verdad, como algunos nos han hecho pensar a lo largo de la historia, sino para protegernos. (Qué cierto es que lo que hoy es verdad, mañana está en crisis, y pasado obsoleto). Al cerebro le da igual que el peligro venga de un mamut, de un atasco de tráfico o del miedo que nos produce una llamada de nuestro jefe en un momento dado.

Y aunque este complejo entramado de procesos fisiológicos permitió al Homo-Sapiens escapar de Mamuts y Leones Cavernarios, defender la comida, e incluso, superarse día a día (convirtiéndose en el Homo Sapiens-Sapiens), también parece mortificar al hombre moderno: atascos de tráfico, sobrecarga de trabajo, la falta de tiempo… ¿Desde cuándo este proceso indispensable para la adaptación de la especie se ha convertido en una hoja de doble filo?

Estamos y vivimos estresados. Ya sea en el ámbito personal como en el profesional, el estrés “nos trae por la calle de la amargura”, y es que tenemos más tareas y obligaciones de las que realmente podemos acometer. Querer llegar a todo ese listado de To Do’s (imposibles en la mayoría de las veces) hace que tengamos que ir corriendo de aquí para allá. Todo es urgente, para ayer, y tenemos que cumplir con unas expectativas que nos asfixian.

Tenemos miedo. Miedo a perder nuestro puesto (si trabajamos por cuenta ajena), miedo a perder clientes (si somos autónomos o tenemos nuestro propio negocio), miedo a no estar a la altura, a no ser suficientemente competitivo, miedo, miedo, miedo.

alto rendimiento y estresDe esta forma, es imposible desarrollar nuestras funciones con ilusión y proactividad. Es importante analizar las situaciones por las que nuestro equipo trabaja con miedo, desmotivado y con episodios de estrés laboral.

ALTO RENDIMIENTO EN EQUIPO Y ESTRÉS

El alto rendimiento es un factor que conocemos a la perfección cuando hablamos de equipos deportivos. Identificamos Alto Rendimiento con deportistas de élite, que lo dan todo para conseguir hitos importantes en sus carreras (unas olimpiadas, mundiales, etc). Pero ¿qué es Alto Rendimiento en equipos empresariales? Lo mismo. Equipos que dan lo mejor de sí mismos a niveles muy elevados para cumplir con unos objetivos ambiciosos y que marcan la diferencia.

Existen en muchas de las empresas que conocemos, equipos de trabajo de alto rendimiento, lo que ocurre que no tienen tanta “fama” como los deportivos, pero son equipos muy potentes, de profesionales muy cualificados, que al igual que los deportistas, entregan “su vida” a esa encomienda.

¿Cómo se relaciona el alto rendimiento en equipo con el estrés? El alto rendimiento en equipo no se produce con una inadecuada gestión del estrés. Para conseguir el alto rendimiento es necesario entrar en estado de "flow", y el estrés te incapacita para alcanzar ese estado de flujo y sintonía.

El alto rendimiento se caracteriza por la presencia de estados mentales de flujo. Mihail Csikszentmihaly es el psicólogo que más ha investigado sobre esto, y gracias a los resultados obtenidos, ha desarrollado la teoría del flujo o el modelo de flow, el cual ha podido comprobar cómo no sólo los deportistas alcanzan estado de flujo, sino también los estudiantes y profesionales, cuando están enfocados en la actividad que realizan con atención plena. Cuando los retos de alto nivel y que requieren de complejidad, se ven equilibrados con habilidades capaces de superarlos, se produce el estado de flujo.

ALTO RENDIMIENTO EN EQUIPO

La gestión del estrés y el alto rendimiento están ligados y unidos. Lo importante es aprender a gestionar las emociones que nos desbordan, y que nos impiden alcanzar el estado de flujo. Hay que darlo todo, pero de forma equilibrada, ganando en eficacia (es decir, consiguiendo los resultados esperados), en eficiencia (consiguiendo los resultados esperados empleando menos recursos) y en efectividad (consiguiendo mejores resultados empleando menos recursos).

Para gestionar este estrés hay diferentes métodos y técnicas muy potentes, como las que desarrollamos y ponemos en práctica en Amazonia Team Factory. Nuestros programas de Mindfulness para reducir el estrés están cosechando unos éxitos extraordinarios en los equipos de alto rendimiento. Parar por un día y poder liberar la mente, disfrutar de la naturaleza y reconstruir los lazos de confianza con el grupo es vital para continuar estando al 100%.

Hasta la próxima!

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